miércoles, 10 de septiembre de 2008

Propuesta de nueva declaración de Carta Abierta Córdoba

Por Aurelio Argañaraz *

a ofensiva destituyente que llevan adelante los sectores económicos, políticos e ideológicos históricamente dominantes contra el gobierno democrático no ha cesado, tras la derrota del proyecto de las retenciones móviles. Alentados por el éxito y sobre todo por la obtención de una base de sustentación en los sectores de clase media acomodados, simultaneo con la crisis del frente gubernamental, persisten en el intento de sustituir a la presidente o al menos domesticar y limitar su poder, del modo que sea, para volver a los cánones impuestos al país en marzo del 76, no alterados por los gobiernos democráticos que nos llevaron a la crisis del 2001.
En este contexto, Carta Abierta Córdoba quiere llamar la atención sobre el peligro representado por lo que podría denominarse un cuadro de anomia de las grandes mayorías, que parecieran contemplar con fatal indiferencia una pugna en la cual se decidirá la suerte de todos los argentinos.
Es un lugar común, luego del célebre “que se vayan todos”, hablar de la existencia de un vacío de representatividad. Curiosamente, no se dice con claridad cuál es el origen de tal fenómeno. Es evidente, sin embargo: la distancia que ha puesto la masa de los argentinos de los que fueron ayer
nuestros partidos populares es el fruto de un desencanto: la ineptitud o la claudicación de las fuerzas tradicionales, a la hora de sostener el interés nacional y responder a lo que dictan las necesidades del pueblo, fue demasiado notoria para eludir la sanción. Consecuentemente, pese a que estamos aun hoy ante un cuadro caracterizado por el rechazo de lo conocido, sin proyección clara, el mensaje de ese divorcio nos habla de la necesidad de enfrentar con decisión al núcleo del poder oligárquico-imperialista, en el escenario de la globalización y la decadencia del imperio, como condición imprescindible para recuperar con nuestro pueblo el sentido de la política y la confianza en el futuro.
De modo que, sin traicionar su carácter de ámbito plural no partidario, nacida para conjugar el respaldo a la legalidad y al legítimo derecho del gobierno nacional de adoptar políticas de recuperación de nuestras riquezas y de mayor equidad en la distribución de la renta con una independencia y autonomía crítica que lo distinga del poder y le permita respetar la filiación diversa de quienes la integran, Carta Abierta Córdoba debería cumplir, ante todo, la función de canalizar una reflexión amplia sobre los problemas implicados en la construcción de un nuevo sujeto polí-tico popular, capaz de posibilitar la presencia protagónica de la población del país en la lucha por conquistar un desarrollo autocentrado que nos vincule con la patria latinoamericana común.
Es necesario buscar que los grandes problemas ocupen en el debate el lugar que hoy, de la mano de los medios de comunicación masiva, ha sido tomado, tal como lo señala Carta Abierta Buenos Aires, por “un sentido común ciego, iletrado, impre- sionista, inmediatista, parcial”, alimentado por “una opinión pública de perfil anti-política, desacreditadora de un Estado democráticamente interventor en la lucha de intereses sociales”. Un escenario en el cual, añadimos nosotros, se escamotean invariablemente las cuestiones de fondo implicadas en la pugna de los partidos y las fuerzas de la Argentina real, para banalizar todo y oscurecer nuestra conciencia
con el chisme barato y los prejuiciosos y torpes “análisis” de los personajes del día, cuyos presuntos planes y oscuras intenciones son la materia de las notas “especializadas”, junto con el reportaje a los voceros “del mercado” y de las fuerzas retardatarias que fueron responsables de la catástrofe social del 2001.
Lamentablemente, opinamos, han prevalecido, hasta hoy, dentro del campo de las fuerzas populares, visiones que subestiman el valor de promover un amplio debate de los problemas nacionales y la formulación explícita de un proyecto de país, para generar el protagonismo del pueblo argentino, tareas que se descalifican para dar lugar a una pragmática de administración inmediatista y a prácticas de conducción impregnadas de paternalismo, que sustituyen la construcción de un poder popular por los acuerdos de cúpula y las maniobras superestructurales.
En una provincia donde sus líderes políticos crearon la sensación de que una suer-te de unanimidad apoyaba el lock out de los empresarios del campo, Carta Abierta Córdoba reflejará la voluntad de la intelectualidad nacional de cumplir un rol en la construcción de un movimiento signado por la participación y el protagonismo po-pular, apto para sustentar políticas tendientes a profundizar la democracia y la dis- tribución de la riqueza, antes de que se cierre la crisis hoy abierta con el triunfo de las fuerzas neoliberales y corruptas que rifaron nuestro patrimonio y sumergieron en la miseria a la mayoría del país.

(*) E-mail: aurelioarga@yahoo.com.ar

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