Primer Taller de la Comisión de Cultura y Educación de Carta Abierta Córdoba
A modo de introducción…
Desde la primera asamblea de Carta Abierta Córdoba se vio la necesidad de profundizar el encuentro y el dialogo entre los que nos sentimos convocados a ensayar preguntas y respuestas ante la crisis política que la postura del campo argentino había ocasionado.
A pesar de las primeras dificultades, y luego de haber intentado funcionar separadas, las comisiones de Cultura y Educación, decidieron fusionarse… y surgió este espacio, que nos ha llenado de esperanzas a todos los que lo conformamos.
De las reflexiones que fueron germinando de las reuniones de comisión, que comenzaron a realizarse en octubre, cada quince días, surgió la necesidad de darnos espacios más distendidos para profundizar sobre algunas problemáticas que aparecían como urgentes y determinantes en función de dar respuesta al quiénes somos y para qué estamos, interrogantes recurrentes en aquellos primeros encuentros.
El 1º Taller de la comisión fue, pues, el fruto de las ganas de crecer en el intento de conformar un grupo que combine reflexión política con compromiso/ acción, a partir de reconocernos en un piso ideológico común, que nos abra y motive al trabajo conjunto.
La dinámica de taller ofrece las posibilidades de poner el cuerpo –como lo expreso tan claramente un compañero- tanto en la libertad para expresarnos como en el hacernos cargo de lo que pensamos y expresamos. En tal sentido, este taller empezó el mismo momento en que surgieron las primeras ideas y entre todos le fuimos sacando punta.
La elección misma de la temática a abordar fue el resultado de reconocernos atravesados por el neoliberalismo, convencidos de que, a pesar de la conciencia de que es un sistema nefasto- no escapábamos a sus formas de establecer relaciones ni a sus dinámicas de trabajo. Por eso nos propusimos escribir sobre neoliberalismo, manifestar libremente (tanto en la forma de expresarlo como en las ideas a expresar) lo que la experiencia de vivir bajo los códigos de esto sistema nos provocaba.
Esos escritos constituyeron el disparador del encuentro, el día martes 16 de diciembre en Luz y Fuerza, luego de pensar (pensándonos en) individualmente, poner en común esas reflexiones para potenciarlas desde una lectura colectiva que nos permitiera ir por más en el camino que nos hemos trazado.
Esta cartilla, librito, carpetita… reúne esos aportes iniciales. Ricos, variados, emotivos.
Vamos por más…
Silvia Loyola
19 de Diciembre de 2008
1º Taller de la Comisión de Cultura y Educación de Carta Abierta Córdoba
Sindicato de Luz y Fuerza Córdoba
16 de diciembre de 2008
“Cómo y cuánto estamos atravesados por el Neoliberalismo”
Objetivo:
“Reconocer cómo y cuanto estamos atravesados por la ideología neoliberal, como punto de partida para el trabajo de transformación que queremos llevar adelante desde CA Córdoba”
1º Momento:Bienvenida e invitación a medida que van llegando a la lectura de los carteles.
Motivar a la formación de grupos espontáneos en aquellos carteles que les hayan sido más significativos desde su propia experiencia.
Explicitar las formas concretas en que se sienten atravesados por la ideología del sistema neoliberal.
Ensayar alguna/s propuestas para revertir la situación (ser concretos y tener en cuenta la viabilidad, escribirlos en los afiches que se repartirán)
2º Momento:
Puesta en común de lo trabajado grupalmente a partir de los afiches.
3º Momento:
Plenario
¿Es posible una construcción alternativa a la del sistema?
¿Cómo se construye esa alternativa siendo parte del sistema?
3. Escritura de un manifiesto con las conclusiones del Taller.
La nave (sinopsis, aporte)
El capitán ordena subordinados
Respondiendo las directivas de los señores
Que gozan en cubierta de su permanente fiesta
Inmediatamente debajo algunos pueden asomarse de a ratos
Al sol y a observar el rumbo de la nave
Para luego volver a sus cuartos bajo el nivel del agua
Más abajo todo es ruido, humo y transpiración
Las noticias que llegan de arriba resuenan como injusticia
Sala de máquinas acuerda con servicio de cocina
Hay que disputar el timón
El capitán envía subordinados
Los señores le exigen controlar la ruta
Y mandan agrietar el casco
Allá abajo ya no se puede pensar
Sube el nivel del agua y hay que salvarse
Sólo los cuerpos caídos pueden obturar las grietas
No es necesario mayor maltrato
Se trabaja por el plato de comida o por mantenerse en el peldaño
La distracción es la muerte
Los señores sonríen placenteros en la cubierta más alta
Los del medio ya no molestan
Están ocupados trabando las puertas que van abajo
Ellos se van a encargar de que la nave no se hunda
Guido – Dic 2008 – Para el taller sobre Neo-liberalismoNeoliberalismo…
De a ratos siento el cuerpo partido en mil pedazos
De ir y venir
El fiero ritmo de ver mil rostros por dia
Sin poder detenerse a charlar largo
A contemplar, a construir vínculos que duren…
La necesidad de T-r-a-b-a-j-a-r para alquilar un techo
Para comer…lisa y llanamente
El neoliberalismo triunfa cuando logra
Que el cuerpo sea un fragmento
Una unidad productiva que no puede mas que descansar un rato
Para volver al ritmo…
Hasta la docencia entra en el torbellino de la alienación
Del extrañamiento…
Se olvida que hay colores
Sabores
Aromas
Se olvida que hay otra mano que espera
Siempre hay otra mano que espera…
Olvido
Fragmento
Miseria
Y así danzamos penetrados por esta bestia
Que mutila nuestra mas humana y necesaria capacidad:
CREAR.
De a ratos siento el cuerpo partido en mil pedazos..
Neoliberalismo…Muerte.
Martín “Cronopio” Marroncle
PERDIMOS ESTABILIDAD, NO SABEMOS DE QUÉ LADO ESTAMOS PARADOS
ANDRÉS CALAMARO
El sistema económico neoliberal hoy domina nuestro mundo occidental. Esta corriente de pensamiento revitaliza los principios del liberalismo clásico: dejar al mercado librado al juego de la oferta y la demanda y la oposición de que la economía sea planificada por el Estado. Recomienda la rebaja de los gastos del bienestar social sosteniendo que el Estado debe dejar que la sociedad civil se ocupe de cuestiones tales como la educación y la salud.
En Latino América es Chile el primer país que lo adoptará pasando así a ser el núcleo fuerte de su política dictatorial.
¿Cómo puede ser que este programa económico pudo imponerse en un continente arrasado por la pobreza, el analfabetismo y la desocupación? La respuesta está en esa palabra "imposición". Sí, literalmente fue impuesto por la fuerza (Pinochet en Chile, Videla en Argentina, por citar a dos). Se responsabilizó a la intervención del Estado de la crisis económica de los países del continente como así también del subdesarrollo.
Luego las condiciones históricas de la imaginación social tornaron posibles la aplicación, por medio del voto, de las políticas neoliberales.
En cuanto a la educación, en las sociedades capitalistas, ésta ha pasado a funcionar como una mercancía. Evidencia de ello son las crisis del sistema público de enseñanza, sometido a recortes presupuestarios constantes y a la expansión del sistema privado.
Los maestros pasan a la notoriedad a partir de sus reclamos, ya no son voces reconocidas. Sin embargo "no hay tecnología por triunfante que sea que pueda erradicar el amanecer que experimentamos cuando hemos comprendido a un maestro "Santiago Kovadloff.
Vaya como adelanto este pequeño aporte para los talleres. En el próximo nos explayaremos más en educación
Guillermina y GustavoLa Educación en el contexto Neoliberal
Educar es una antigüa práctica, interminable e inagotable. Según cuál haya sido la época fueron propuestos por los adultos moldes e ideales a sus educandos. Sin embargo, desde hace décadas, aquellos moldes e ideales considerados como lo mejor; que se desprendían del Estado y que eran simbolizados por los padres y docentes para lograr una construcción personal parece que se hubieran desvanecido. La indecisión y la impotencia nos van cercando ante la falta de convicciones, de certezas. Ahora todo funciona de otro modo.
Es así como a lo largo de muchos años de atención en mi lugar de trabajo pude vivenciar estos cambios que, brevemente, narraré; previa aclaración de que, en mi opinión personal el avance del neoliberalismo ha causado, en gran medida, la mala situación en la que se encuentra la actual educación.
Pude vivenciar con gran preocupación como la educación pública fue desprestigiándose mientras avanzaba la educación privada por la calidad educativa que brindaba y brinda. El nivel de conocimientos de las escuelas públicas es menor no sólo si la comparamos con generaciones anteriores sino, insisto, en relación a las privadas quedando nuestros niños de las escuelas públicas desarmados y en inferioridad de condiciones para abrirse paso a la vida.
La escuela pública pasa por un momento crítico y es su ineptitud para enfrentar los nuevos problemas que se le presentan. El paradigma tradicional escolar ya no le sirve en esta sociedad donde son masivos los consumos culturales.
Antes el maestro era esperado con respeto en el aula, hoy ingresa en medio del caos que reina en las mismas. Esa dignidad fue otorgada siempre por el Estado y por el valor social que tenía un maestro.
Ahora el docente claudica, no puede responder desde sus propios recursos. La escuela ya no es el “templo del saber”.
En esta crisis de valores basada en una proliferación consumista, la opinión, el saber del maestro no es ya como el saber de nuestros mayores. El maestro está desjerarquizado, su opinión es una opinión más. Se debe enriquecer la oferta de capacitación y perfeccionamiento docente de lo contrario no podrá recuperar la jerarquía perdida, el respeto de autoridad que se le niega con gestos individuales. Debe haber un replanteo del sentido de la escuela como institución.
Dice Bauman (2006) que se ha pasado de una modernidad “sólida” a una modernidad “líquida” ya que la cultura no se concibe a si misma una cultura de aprendizaje y acumulación. Ahora parece más bien una cultura de desvinculación, discontinuidad y olvido.” La cultura actual demanda más velocidad que consistencia. Vienen a mi memoria unos versos del poeta español Juan Ramón Gimenez: “Si vas muy de prisa no encontrarás nada y lo que es peor no te encontrarás a ti mismo.”
El Estado se ha desentendido de las escuelas. Se han construido muchos edificios (dejando en el abandono los de antes) pero la realidad nos dice, como sostiene Tenti Fanfani que “La escuela está vacía”. Dice Sábato “En el vértigo todo es temible y desaparece el diálogo entre las personas” por ello celebro este espacio que nos brinda Carta Abierta.
Guillermina TisseraSoy Ingeniero Mecánico Electricista, Ingeniero Ferroviario e Ingeniero Laboral.
Fines del año 89 y comienzos de los años 90.
Trabajaba en el Ferrocarril Belgrano. Regresaba de vacaciones y se me comunicó que en el curso de tres días debía decidir si me quedaba sin empleo o me pasaba a la DGI por eso de "Ramal que da pérdida, ramal que cierra"( Pte Menem) y prácticamente cerraron todas las líneas ferroviarias desprestigiadas artificialmente por los Neustad y los Grondonas, entre otros.
Fue así que, bruscamente, tuve que decidir mi futuro laboral. Opté pasar a la DGI (hoy AFIP).
Psicológicamente me afectó y profesionalmente me sentí desorientado, confundido porque ingresaba a una repartición no pertinente con mi profesión.Fue angustiante aún habiendo sido recibido en la DGI con buen trato y comprensión.
Algo sobre los ferrocarriles. El ferrocarril es un sistema subvencionado por el Estado en todo el mundo porque el supuesto déficit se convierte en un beneficio social. Un tren contamina menos que su equivalente a 50 camiones, produce menos accidentes, consume menos combustible, entre otros beneficios. Un camión circulando por las rutas es subvencionado solapadamente por los automóviles ya que el camión no paga en la medida que destruye las rutas. La consecuencia de todo esto fue por la ausencia total del Estado en un servicio tan importante como el transporte en un país tan extenso como el nuestro. Los ferrocarriles metropolitanos, hoy, son subvencionados por el Estado y se encuentran explotados por empresas privadas que se llevan las ganancias.
¿Alguien puede llegar a entender y explicar que esta situación aún persista?
Un grupo de ferroviarios formamos, en aquellos años "Asociación amigos del ferrocarril" (sin fines de lucro) para enfrentar tanta embestida. Fuimos a medios radiales de Córdoba, publicamos en los diarios, dimos charlas. Todo fue en vano.
Hasta aquí mi experiencia de cómo viví la imposición de este modelo económico.
GustavoAntes y después
En unas jornadas realizadas en 1993 en el Instituto Goethe de la ciudad de Córdoba, Lucila Edelman (del equipo de asistencia psicológica de las Madres de Plaza de Mayo) mencionó en su alocución sobre los métodos represivos de la sociedad moderna, que el genocidio indígena de fines del siglo XIX se instaló en la Historia como “la conquista del desierto”, conformándose en una muestra de lo que se daría en el futuro. “En Argentina [ ] muchos creíamos que jamás podía llegar a pasar algo del tipo de lo que ocurrió durante la dictadura militar. Pensábamos que esto podía ocurrir en algún otro país, en América Central, por ejemplo, pero no en la República Argentina”. Y agregaba: “En realidad ya había ocurrido. Los métodos usados en la Conquista del Desierto, incluida la separación de los hijos de las madres para entregarlos a otras familias, no en adopción en este caso sino como criados, ya había ocurrido. Pero hubo un mecanismo de silenciamiento tan perfecto que nos indujo a no pensar en la posibilidad de que esto pasara”.
No debemos olvidar que la represión ilegal desatada en los últimos meses de gobierno de Isabel Perón y perfeccionada durante la última dictadura militar en la Argentina, se gestó y se puso en práctica en una sociedad moderna, racional, en una etapa avanzada de nuestra civilización y en un momento álgido de nuestra cultura. Y a pesar de que el proyecto neoliberal conlleva otras formas de dominación y silenciamiento, los hechos ocurridos en los últimos años con los prisioneros de guerra de EE.UU, en Guantánamo y Abu Ghraib, parecen decirnos que puede volver a desencadenarse una represión feroz en otras partes del mundo, sobre todo a partir de los últimos discursos de George W. Bush acerca de las realidades de Venezuela y Bolivia.
Veamos entonces, cuales son las características del modelo posmoderno del neoliberalismo. Hace 150 años, la apropiación del excedente generado por el trabajador producía el empobrecimiento de la clase obrera y su toma de conciencia, fenómenos que, unidos, provocaban grandes movilizaciones y la consecuente inestabilidad política. Después de la Gran Depresión de 1929, para cubrir las necesidades de los pobres y frenar al mismo tiempo la amenaza comunista –por el contagio de los planes sociales generosos que ofrecía la URSS a sus ciudadanos- los Estados más desarrollados implementaron varios sistemas de seguridad social. Los ingredientes variaban con el país, desde planes para una provisión mínima concebida para evitar la miseria, hasta amplios programas de verdadera redistribución de la riqueza. Las políticas redistributivas del Estado de bienestar fueron acompañadas por una severa represión de las organizaciones obreras en todo el mundo, especialmente después de la Revolución Cubana. Pero en los últimos años, desde fines de los ’80, se produjo una vuelta de tuerca que va de la represión feroz a un disciplinamiento diferente, del miedo impuesto por el Estado a la recompensa por el buen comportamiento, ambos con el mismo objetivo, porque es necesario decir que tanto el miedo como la recompensa son parte de todo sistema de obediencia. Se da la paradoja de que en el modelo neoliberal se es libre de elegir entre marcas de productos de consumo pero no entre alternativas de pensamiento político, pues la ideología neoliberal tiene una fuerte tendencia totalizante por su carácter antiutópico. Simplemente niega la existencia de alternativas. Sus mecanismos de disciplinamiento son más eficientes que la redistribución de ingresos. Dichos mecanismos son la incertidumbre institucionalizada, el miedo generado por la precarización del trabajo y de la vida. Sobre todo, en subconjuntos de la población que disponían de condiciones de trabajo y vida estables, con ciertos niveles de predecibilidad. Bajo estas nuevas condiciones, la pérdida de redes y sistemas de protección social aumenta la competitividad y la lucha por ventajas y beneficios individuales, generando angustia, aislamiento y fragmentación social. Estos procesos devuelven al modo de producción capitalista los niveles de eficiencia originales, que se habían perdido por la necesidad de redistribución de las riquezas. Así el capitalismo logra maximizar la estabilidad política al mismo tiempo que las ganancias y se explica por qué la desregulación laboral, el empobrecimiento y la reducción del gasto social corresponden, más que a una necesidad económica, a una estrategia política, ante la cual no aparece todavía una manera eficaz de oponerse.
Y es nuestro deber como intelectuales encontrar alternativas eficaces, fórmulas para obtener un cambio profundo en las condiciones de vida cada vez más precarizadas de esta sociedad, que ha optado por un disciplinamiento tan o más cruento que la desaparición física de las personas. En los ’60 y ’70 ese camino parecía ser el de las armas y así lo creyeron estos escritores, hombres y mujeres que intentamos homenajear con esta nota. Ahora, la democracia parece indicar otros caminos.
Fernando López
Adriana Schapira de la Comisión de Salud de CAC envió este aporte:
ENTREVISTA CON SILVIA BLEICHMAR
'HAY QUE RECONSTRUIR EL PACTO INTERHUMANO DESTRUIDO POR EL NEOLIBERALISMO'
Por: Pablo Stefanoni (La Insignia) (Fecha publicación: 25/10/2002)
Silvia Bleichmar analiza las corrientes irracionalistas de la política argentina y plantea los límites del pensamiento mágico, ante un país destruido en sus bases económicas, culturales y sociales. Abre un interesante debate sobre el porvenir.
Silvia Bleichmar es psicoanalista y docente de universidades de Argentina, Brasil y Francia, forma parte del Movimiento Argentina Resiste -conformado por artistas, científicos e intelectuales- que han comenzado a reunirse 'no sólo para encontrar respuestas y responsables a la crisis, sino también para realizar propuestas que enfrenten al 'establishment' ante el fracaso de la dirigencia política y social argentina'. En las páginas de Dolor país (Libros del Zorzal, 2002) Bleichmar analiza las causas de la crisis que atraviesa el país y aplica al neoliberalismo el concepto de 'banalidad del mal', con el que la filósofa alemana Hanna Arendt definió el plan racionalizado de muerte desplegado por el régimen nazi.
Frente a la indigestión de mediciones de riesgo-país en los 90, propone 'medir' el dolor país a partir de una ecuación que de cuenta de la relación entre la cuota diaria de sufrimiento que se le demanda a sus habitantes y la insensibilidad profunda de quienes son responsables de buscar una salida menos cruenta.
-¿Cuál es su lectura del 19 y 20 de diciembre a casi un año de esos hechos?
-Cuando se produjo lo del 19 y 20 de diciembre lo consideré como la primera respuesta pública importante, el primer intento de romper con la pasividad que había generado el proceso militar. Los acontecimientos de diciembre fueron algo así como el retorno al país político. Eso es lo que yo entendí. Nosotros veníamos de terribles decepciones, yo digo que hemos sido hijos complacientes de la democracia, deseamos tanto la democracia durante los años de la dictadura que después nos 'comimos' cualquier cosa para tener democracia: que se vendiera el país, la corrupción, el Pacto de Olivos, la falta de capacidad de gobierno, la ineptitud, todo lo que sabemos. Yo entendí el 19 y 20 como el comienzo de la salud política en Argentina. Creo que todavía no es posible hacer un balance de esos hechos, el destino de lo de diciembre va a haber que evaluarlo en el futuro. Pero yo lo leo como un hito importante que probó la fuerza política de la ciudadanía.
-Si tomamos tres hechos de la historia argentina reciente: la guerra de Malvinas, el retorno de la democracia y la convertibilidad, parecería existir una suerte de 'pensamiento mágico' que impregna el espacio de lo político y nos lleva a confiar en respuestas salvadoras...
-El pensamiento mágico en Argentina siempre ha ocupado un papel muy importante. Pero este pensamiento mágico tiene características distintas al pensamiento mágico en general de Latinoamérica. Es una combinación muy extraña entre el pensamiento mágico latinoamericano y ciertas formas europeas degradadas de pensamiento mágico, fundamentalmente la herencia española e italiana en Argentina. De manera que la convertibilidad, Malvinas, son todos modelos que responden a ciertas formas pasionales y mágicas de la idiosincrasia nacional y de la historia argentina. Y hay indudablemente una pugna terrible con cierto pensamiento más racional, que no necesariamente desemboca en acciones racionales. Por ejemplo, si pensamos en 1983, la gente votó el pensamiento racional contra el irracionalismo de Herminio Iglesias y, sin embargo, el pensamiento alfonsinista terminó en un proceso de irracionalidad severo. De manera que no creo que estemos salvados del pensamiento mágico y creo que nos puede dar sorpresas terribles todavía.
-La presencia de Rico en la provincia de Buenos Aires es otro ejemplo.
-El propio Rodríguez Saá...
-Rodríguez Saá es otro ejemplo de caudillismo con pensamiento mágico. Viveza criolla con ilusión. Pero la diferencia con el pasado es que no logra armar un movimiento, la gente está decepcionada, no hay liderazgos fuertes en este momento en Argentina. El pensamiento mágico hoy llega solamente a permitir que se hagan ciertas cosas, no a acompañarlas y compartirlas.
-Por otra parte hay una fragmentación territorial en cuanto a lo que se está discutiendo, al tipo de debates en las distintas regiones de nuestro país...
-Nosotros tenemos una sincronía, digamos, en la que coexisten tiempos distintos en el país. Cuando todavía en Santiago del Estero el gobernador se hace llamar el 'protector' y la esposa la 'protectora'...eso impacta mucho, es como de Roa Bastos ese protectorado norteño...Yo estoy muy conmocionada, esta semana un movimiento vecinal de la provincia de Buenos Aires pidió que se baje la ley de imputabilidad a doce años, para los menores. Es muy impactante eso, porque alude nuevamente a la irracionalidad que está en juego, cuando se sabe que detrás de todas las bandas de menores, e inclusive de mayores, hay corporaciones y mafias organizadas. Y además es de una gran mezquindad respecto a un proyecto de Nación plantear la disminución de la ley de imputabilidad, o el otro tema que planeaban: cerrar las fronteras a toda migración. Esto habla de la potencialidad autoritaria, basada en la mezquindad de intereses y la falta de prospectiva de una parte de la población.
-Ud. habla en el libro de la reconstrucción del 'pacto interhumano'. La mayor expresión de esa posibilidad se asociaba a la idea del socialismo ¿qué pasa luego del fracaso de los 'socialismos reales' y las experiencias socialdemócratas?
-Yo creo que esta etapa del neoliberalismo es una etapa brutal de liquidación de valores que la Humanidad construyó durante siglos. Se está planteando una ruptura de modelos universalistas, que en realidad los retomó el socialismo pero que son los grandes principios de la revolución burguesa. La idea de igualdad está planteada desde la Revolución Francesa y ahora hay una destrucción de esto, porque el asistencialismo, que está constantemente planteando la cuestión del hambre, la cuestión de la alimentación, se sostiene sobre la idea de que 'pobres habrá siempre'. Con lo cual hay una ruptura del ideal de igualdad, no es muy diferente a lo que pasaba en la Edad Media cuando se abrían los conventos y se tiraba la comida a los pobres. De manera que lo que se considera hoy como muy avanzado y ético es un retorno a la ética de la Edad Media que ha sido completamente superada a partir del 1700. Ahí yo considero que hay una ruptura del pacto interhumano, porque en la medida en que el pacto estuvo basado en el acuerdo
con Dios, hubo un pacto, pero ese pacto se rompió. El pacto con Dios se rompió en el siglo XX y se recompuso en el ideal igualitario del socialismo.
-¿De dónde deberíamos partir para pensar en la recomposición del pacto?
-Yo creo que hay que reconstruir el proyecto histórico. Creo que las formas nuevas de los pactos se construyen al calor de vínculos con proyectos asociados a la idea de 'bien común', por darle algún nombre. Nuevamente está planteado el problema de la ideología en la construcción de movimientos de alcance universal, si no hay una concepción del ser humano, que el socialismo la tuvo, que el iluminismo la tuvo y la tienen también ciertos sectores de la Iglesia tercermundista, es impensable que se pueda dar respuesta a los modos desintegrativos del pragmatismo del sistema. Cuando hablo de pacto intersubjetivo, me refiero a la condición del 'otro', en tanto alguien que viene a interpelarme y a arrancarme -como dice Levinas- del solipsismo del egoísmo. En ese sentido hay una propuesta antropológica que se plasma en grandes proyectos que se han ido produciendo en la historia de la Humanidad. Creo que el pacto intersubjetivo es la forma con la cual la sociedad, la vida cotidiana, los seres humanos van respondiendo a las grandes demandas históricas. Y hay épocas que lo favorecen y épocas que lo desconstruyen. Siempre que ha habido terrorismo de Estado se ha desconstruido el pacto intersubjetivo, salvo en los bordes, en los modos de la resistencia. Y en los grandes procesos de deterioro histórico vuelve a producirse lo mismo. Con lo cual no creo que se pueda recomponer un pacto intersubjetivo sin no se recomponen los modelos de la ética en el país.
-Ud. en el libro aplica el concepto de 'banalidad del mal' al neoliberalismo...
-Sí, aparece en personajes terribles, por ejemplo en el cuestionamiento de Macri a los cartoneros porque se 'roban' la basura que le pertenece. Es muy impactante que alguien -y ahí viene nuevamente el tema de la banalidad del mal- pueda considerar adecuado que otro se muera de hambre para que él gane un poco más. Es la pérdida absoluta de la noción de semejante. Una cosa son los juegos de intereses y otra es plantear que alguien puede morir de hambre porque no se está dispuesto a ceder ganancia, ahí es donde yo pienso que aparece la banalidad del mal. Y aparece también en las formas con las cuales ciertos personajes manejaban las cifras al margen de lo que iban produciendo. Por eso tomo como un ejemplo a Cavallo, no a María Julia [Alsogaray] que es otra cosa, por eso la comparo con Cruella de Ville, porque hay un goce muy intenso en ella, no hay indiferencia.
-¿La banalidad del mal se asocia con la indiferencia frente al sufrimiento del 'otro'?
-Totalmente. En realidad la banalidad del mal es el estallido de la oposición civilización-barbarie, porque es la civilización al servicio de la barbarie. Es lo que yo cuestionaba con relación a Tony Negri, si es un Imperio en lugar del imperialismo que me traigan el acueducto en lugar de llevarse el gas o el petróleo. Que sea civilizador en algún punto, porque lo que produce en este momento el modelo neoliberal es barbarie, nosotros hemos retrocedido en índices de todo tipo, en modos realmente de depredación. Esta banalidad del mal en el manejo de las cifras más allá del estado de sus habitantes se quiebra en diciembre, no solamente en la conciencia ciudadana, sino que las clases gobernantes empiezan a poner todo el acento en el asistencialismo, como una forma de parar de alguna manera una respuesta que se les viene encima. Por eso insisto tanto en la recuperación de la noción de universalidad del 'otro'.
-En un artículo reciente Ud. hablaba del derecho a construir una Nación contra la idea de que la Nación ya fue construida ¿cómo podemos pensar la idea de soberanía en el actual contexto de mundialización?
-Hay una ausencia de rescate del proyecto político de la independencia, que nunca aparece. Del fracaso, porque nosotros tuvimos un país que nació y murió inmediatamente, se abortó. Cada vez que hemos intentado apropiarnos del país nos han liquidado. No hemos logrado nunca apropiarnos en serio del país. Por eso en ese artículo yo intento recuperar el derecho a construir una Nación. Ese texto surgió de una conferencia dada a maestras del sindicato de Córdoba, una maestra rural me preguntó: ¿cómo le enseñamos a los chicos lo de los próceres? Porque ahí está todo el debate escolar. Para mi el problema es que les seguimos ensañando que la independencia ya fue realizada y que la patria ya fue construida, y que ellos legaron una patria, cuando deberíamos plantearle a cada niño que tendría que ser el próximo San Martín, el próximo Moreno, el próximo Belgrano. No que eso está atrás, sino que está adelante, que esto es una patria que nunca se construyó.
Hay respuestas políticas y conceptuales, yo creo que la idea de soberanía es como en los seres humanos, es imposible ser soberano sin reconocer que uno necesita del otro. El problema es si uno tiene claro qué es lo que necesita del otro y por qué tiene una relación con el otro. No existe una soberanía 'autista', ni en los seres humanos ni en los países. La cuestión es cómo salimos de situaciones no solamente injustas sino humillantes como país. Todavía hay gente que piensa que estamos pagando por lo que gozamos cuando en realidad hay gente que no gozó nunca en este país.
Por eso uso la imagen de que si acá hubo una fiesta hay que diferenciar entre los que comieron y bailaron, y los que estacionaban los coches, los que lavaban los platos, y el hecho de que los invitados se robaron la ropa de la servidumbre...Yo creo que es profundamente nocivo para los argentinos pensar que somos culpables, sí somos responsable, pero no somos culpables. La culpa colectiva es para los agresores, nunca para los agredidos.
La victoria del Capitalismo
En primer lugar, hay una victoria en el capitalismo que no está configurada solamente en la etapa neoliberal, que es la condición de consumidor. Habría que ver el grado de irracionalidad que el consumismo ha alcanzado en esta etapa, porque eso si que es seguro; la ficcionalidad creada por el sistema para hacer creer en el consumo ilimitado en las clases dominantes y subalternas. El fenomenal trabajo sobre la subjetividad realizado por los distintos medios para poder lograr internalizar estas conductas. Pues bien, el predominio del capital financiero, sobre el capital productivo, el ajuste permanente y a su vez este predominio de este pathos que hace prevalecer el egoísmo y la individualidad sobre los proyectos colectivos. El consumo es la etapa en que todo se vuelve mercancía, la cosificación de la que hablaba Marx.
Tenemos que tener en cuenta que es la periferia capitalista con sus sucesivos ajustes neoliberales la que mantiene los altos niveles de consumo del centro capitalista. También debemos considerar que esta etapa salvaje de ajuste empieza a aplicarse en la dictadura de 1976 y que toma su apogeo en la década del 90. Los proyectos colectivos pierden lugar y los sometidos paulatinamente, especialmente la clase media urbana, se sienten identificados con los valores propuestos por una burguesia sin el menor proyecto nacional, esto daría para otro análisis.
En definitiva, me parece que para crear un proyecto colectivo liberador se necesita desnaturalizar valores incorporados como verdades absolutas, historizarlos, deconstuir, término bien posmoderno, la verdad instalada por el poder a través de los medios. Son ellos, principalmente, los que instalan un discurso de sentido común elemental y mediocre.
Es me parece una pedagogía de lo social la que se debe realizar y allí la educación debe cumplir un rol crítico y transformador. Con el diseño actual de los planes educativos estas acciones quedan limitadas a unos pocos docentes y así se hace una tarea demasiado difícil.
Además los niveles de irracionalidad alcanzado por el sistema solo podrán ser impugnados por un pensamiento fundante originado en la periferia, es decir nosotros, los que más hemos padecido desde hace 500 años esta totalidad que es el sistema. Somos y fuimos la condición de posibilidad del sistema, antes con la colonización directa, hoy a través de la fabricación de deudas ilegitimas. Creo que Europa y EE:UU poseen las condiciones objetivas, pero no subjetivas para un pensamiento alternativo ante la actual fase de acumulación capitalista.
Marcelo OrtízLibertinaje-liviandad-todo ahora-sin proyectos-momento-falta espìritu crìtico-proyectos-ejemplos-austeridad-despilfarro-superficialidad-exitismo-el dinero es lo ùnico-tener mas-tener mejor-tener mas nuevo-diversiòn-inescrupulosidad-todo vale-pensamiento-inacciòn-individualismo.
Jorge Jasovich
"El límite del pensamiento no expresa otra cosa que el límite de la capacidad para transformar"
José Aricó
El neoliberalismo, o el capitalismo…
Somos seres y sujetos liberales. Nuestra percepción está plagada de ideas, términos y conceptos neoliberales. Actuamos en función de ellos. Cuán difícil es desmontar ciertas percepciones, que son necesariamente parte de este sistema. Un sistema en el que inclusive la alternatividad está dentro de si mismo, como una válvula de protección. Donde la revolución, inclusive, se transforma en mercancía del sistema.
El neoliberalismo, o el capitalismo… no lo tengo muy en claro, es el primer paradigma que influye en todas las dimensiones del hombre: social, cultural, político, económico, educativo, artístico, religioso, académico, etc. Ahí reside su capacidad de transformación.
La destrucción de las conciencias colectivas, la transformación de la solidaridad por la caridad (con la consecuente transformación del otro en alguien inferior y que merece lo que me sobra) y la idea de tolerancia (donde al otro se lo tolera, por distinto), han sido las herramientas fundamentales para construir el individualismo.
La política es el mecanismo colectivo necesario para el mejoramiento de la sociedad y del hombre. La política como constructora de la subjetividad comunitaria.
Si la victoria del neoliberalismo es la ruptura del sujeto humano colectivo y su transformación en un individuo serializado y mercantilizado, el desafío es la reconstrucción de las subjetividades colectivas.
Manuel Bomheker
Algunas reflexiones sobre el neo liberalismo en el contexto de la demolición de la universidad moderna y su pasaje a la universidad globalizada. Un par de datos sobre mi propia experiencia.
En la modernidad europea, la universidad, y en especial sus facultades de filosofía, tuvieron como programa generar condiciones de producción de saber y al mismo tiempo reflexiones sobre el saber y sus condiciones de posibilidad. Según Kant, el entusiasmo es un estado moral que impulsa y prevé el avance hacia el progreso subjetivo, su perfeccionamiento. Así se introdujo el ideario que animó los principios de la reforma universitaria argentina y latinoamericana en 1918. Lo que hoy conocemos como mercado, no aparecía en el horizonte de esos programas y es este mismo mercado el que produce el aburrimiento y la caída de ideales en el mundo contemporáneo, en el que proliferan vertiginosas creencias atadas a objetos de consumo, es decir, donde consumir es el credo fundamental. (Quien lo logra, queda adentro. Quien no, que se las arregle).
Preguntarse por el presente como instancia de ligazón a una historia, un pasado, y articularlo a un porvenir con sus proyecciones y fines, dejó de ser una práctica, y este cese fue causa y a la vez efecto de obsolescencia de categorías con larga tradición, que eran imprescindibles para pensar el mundo, las sociedades, sus contradicciones, su marcha hacia un futuro programático desde distintos proyectos que empezaron a ser devaluados y calificados peyorativamente de utópicos, es decir desechados por imposibles y equivocados. Este proceso de transformación ideológica en el campo intelectual fue impulsado por la revolución tecnológica, digital , factor gravitante de la globalización mercadotécnica y mercadofílica de pensamiento único, cuya efemérides visible fue la caída del muro de Berlín primero, y la precipitación implosiva de la Unión Soviética y su desgarramiento en ruinas, fragmentos, y esquirlas. Un triunfo del creciente individualismo y de la aparición de discursos sostenedores del mundo neoliberal telematizado, paraíso del capital financiero sin fronteras, ni ley, ni responsabilidad social, hoy puesto al descubierto en la catástrofe de lo que se llama la crisis mundial.
Ahora bien, ¿qué tipos de discursos se promovieron a lo largo de esta etapa que podemos considerar que comenzó en la década del 70? ¿En qué medida la Universidad fue escenario y usina de producción de los mismos? ¿Cómo se contribuyó desde la misma universidad a impulsar el tránsito del Estado al Mercado? Tránsito que la “Academia” designó como “posmodernidad”, canonizando el decreto sobre el fin de la historia, el fin de la política, el fin de los ideales, el fin de las utopías, el fin de la revolución. Y el comienzo legitimado de las “pequeñas historias”.
En el caso de la Argentina, este tránsito no lo hizo la última dictadura militar, como sí lo hicieron los generales brasileños, Pinochet en Chile, como ejemplos principales.
En nuestro país, fue el Estado democrático, a partir de la recuperación de las instituciones republicanas con Alfonsín, el que se encargó de llevar a cabo la desideologización, la postmodernización que los militares no lograron cumplir, aunque prepararon muy cuidadosa y sangrientamente las bases para su concreción ulterior, y cuyo remate ejemplar lo dio el menemismo, modelo elogiado por las potencias centrales y sus organismos de control (financiero y político).
Comenzaron a proliferar proyectos fragmentarios con teorías multiculturalistas como sustento. ONGs, con consultores y expertos, con focos puestos en parcelas de la sociedad, con propósitos loables desde el punto de vista de la caridad y la bondad hacia el necesitado, recibiendo los restos ruinosos de los excluidos, es decir practicando la solidaridad privatizada en la intemperie neoliberal. El Estado se desligó de las responsabilidades de garantizar y sostener la inclusión de sus miembros, y los desatendidos quedando entonces al arbitrio de la buena voluntad de grupos, fundaciones, parroquias, ongs, filántropos, buenas conciencias abnegadas, etc.
Y la Universidad jugó un papel fundamental en ello, fue un laboratorio de aplicación de políticas tecnocráticas, de formación de expertos, promoviendo la competitividad a ultranza con un pensamiento individualista, privatizado, y carente de responsabilidad social.
Antes la universidad había sido (desde la reforma de 1918) de producción de pensamiento crítico, de generación de liderazgos políticos transformadores, y también de profesionales “liberales”: médicos, ingenieros, abogados, odontólogos, etc, que tendrían garantizado el progreso social y económico gracias a la libre competitividad y la regulación propia del mercado. Es decir lo que conocemos como la clase media en ascenso, porque la universidad era un medio de ascenso social, de consolidación precisamente de clases medias formadas, ilustradas, profesionalizadas. En cambio, la universidad postdictatorial y neoliberal lanzó al mercado asalariados que están estructuralmente impedidos de disfrutar de las supuestas leyes de libre competencia. (Y esto es una ironía: es conocido que son las clases medias las que se han asociado a proyectos autoritarios, a golpes militares, con la esperanza de un ascenso social, mediado por la universidad, y las que en última instancia se han visto perjudicadas por el mismo sistema que alienta la eliminación de las capas medias agrandado hasta límites inconcebibles la brecha entre pobres y ricos).La exclusión y marginalización de enormes masas de personas se constituyeron en la garantía de sostenimiento del sistema capitalista liberal transnacional
La universidad de la reforma de 1918 había sacudido los proyectos elitistas ilustrados, produciendo espacios de democratización, de igualdad de oportunidades. Luego, transformada en universidad tecnocrática, elaboradora de modelos de reproducción ideológica, introdujo lentamente sospechas sobre las tradiciones anteriores, generándose una autocensura masiva: las fuerzas revolucionarias que se planteaban la transformación del sistema económico, político y social, diezmadas por la dictadura, retornaron demolidas a los claustros, canjeando los ideales, las consignas, por el conformismo y adecuación a una situación de libertades democráticas : no ser perseguido, cesanteado, secuestrado, torturado, asesinado, desaparecido, y poder votar cada tanto, eligiendo entre candidatos y partidos legitimados y permitidos por el sistema. Es que la caída de la dictadura militar sirvió en general para instalar en el imaginario público e imponer la dicotomía entre lo que sería el supuesto “ autoritarismo” de los principios revolucionarios, de la izquierda, y los principios liberales y democráticos del pensamiento y el Estado capitalista burgués, que se opondrían por principio al autoritarismo.
Comenzaron a proliferar proyectos fragmentarios con teorías multiculturalistas como sustento. ONGs, con consultores y expertos, con focos puestos en parcelas de la sociedad, con propósitos loables desde el punto de vista de la caridad y la bondad hacia el necesitado, recibiendo los restos ruinosos de los excluidos, es decir practicando la solidaridad privatizada en la intemperie neoliberal. El Estado se desligó de las responsabilidades de garantizar y sostener la inclusión de sus miembros, y los desatendidos quedan entonces al arbitrio y a la buena voluntad de los que asumen la misión de salvar a los otros.
La privatización de los estudios de posgrado y la autorización de su arancelamiento dentro de la universidad, la reducción tecnologizada de los estudios de grado, así como el auspicio y promoción de la creación de universidades privadas subsidiadas por el estado, desligadas de aportes al colectivo social, empresas en definitiva de recaudación monetaria, cuyo plantel docente fue provisto por masas de profesores formados en la universidad pública y gratuita, marcó la década del noventa, en la cual se demolieron los restos del Estado y las empresas públicas, privatizando ganancias, y sistemáticamente socializando las pérdidas. La variable de ajuste, el salario, las jubilaciones, fueron la figura descarnada del tránsito del estado al mercado, uno de cuyos ejemplos ruinosos fue la hoy destituida “tablita de Machinea”, instaurada por el gobierno que iría a representar los sectores populares, la “Alianza”.
Los universitarios empezamos a reemplazar lecturas de Marx, Engels, Althusser, Raymond Williams, por teorías posmodernas, estudios culturales, de minorías y subalternidades, con el foco desplazado del cuestionamiento al capitalismo y al capitalismo global hacia las demandas de grupos, discriminados por cierto, pero cuya atención por parte de la solidaridad privatizada, ejercida por técnicos, expertos, especialistas, etc. no afectó ni afectará nunca la estructura misma del sistema. Las bibliografías de las materias a nuestro cargo se poblaron de estos nuevos contenidos, sustituyendo sistemáticamente todo pensamiento destinado a comprender la totalidad, las proyecciones históricas y políticas, sometiéndonos a un estado creciente de estetización de los discursos. Lo que podríamos llamar una “cultura light”.
La oleada de los estudios culturales, heredera (ilegítima) del intelectual moderno, habilitó y promovió una compartimentalización y tecnificación del conocimiento, haciendo de la “cultura” una manera técnica de hablar de política. Esto ha conllevado a una relativización de todos los valores, a una aspiración de no conflictividad, a un escepticismo generalizado con respecto a la construcción de una sociedad libre, un cambio radical de estructuras, para ser reemplazada por lo posible, que luego derivó en lo que se dio en llamar posibilismo. Había que renegar de y olvidar ideales colectivos y nos adaptamos a este nuevo escenario: en lugar de lucha revolucionaria empezamos a hablar de alternativas progresistas dentro del sistema, aprovechando ciertos espacios que quedaban vacantes, pero al mismo tiempo empezamos a participar de luchas por el posicionamiento individual más encarnizado: la reforma de ley de educación superior instauró sistemas de premios y beneficios, incentivos a la productividad. La exigencia en el campo de la investigación para las ciencias sociales y humanas. se implantó tomando como modelo el de la productividad típica del hemisferio norte, copiando los esquemas de las ciencias duras e imponiendo la necesidad de lo que se dio en llamar transferencias tecnológicas.
En mi caso, al regresar a la Universidad de Córdoba, tras el exilio en Alemania, tuve que convivir con un conjunto de docentes entre los cuales muchos habían jugado un papel activo y destacado en la gestión militar, y ahora eran honrados y premiados, sin autocrítica ninguna, y peor aún, sin ser exigidos ni criticados por el resto, prefiriéndose un estado de cosas de suaves armonías y anestesiantes olvidos. Quedar bien con todos, no expresar claramente las posturas opuestas a las dominantes, conciliar, en perfecta cordialidad entre colegas. Particularmente, para acceder al cargo que ocupo en mi cátedra, tuve como miembro del jurado de concurso al profesor que se encargó de reestructurar el plan de estudios de la Facultad, según las instrucciones del mayor Romero, Interventor militar, y adecuarlo a los principios del proceso de reorganización nacional, eufemismo con que se autodesignó la dictadura. El plan, por todos conocidos, nacional, occidental y cristiano, incluía la expurgación de la biblioteca quitando los textos perniciosos y opuestos a nuestra verdadera identidad nacional.
Hemos consentido por décadas en que desaparecieran de nuestro lenguaje léxicos enteros: revolución, lucha de clases, clases, explotación, plusvalía, capital, fuerza de trabajo, valor de cambio, valor de uso, ideología, materialismo, sociedad sin clases, miseria, hambre, latifundio, etc. Mantenerse en el puesto se convirtió en el anhelo principal, a costas de renunciar a propuestas de alcance colectivo, adecuando el lenguaje a los nuevos tiempos, consintiendo corruptelas (roban pero hacen), en un franco abandono de principios éticos, reemplazados por un cinismo alegre.
Nos hemos conformado con “es lo que hay”, hemos compartido la opinión de que “Los cambios grandes son utópicos, trasnochados, lo posible es lo verdadero”, y de que “pensar la totalidad es erróneo”, hay que detenerse en las singularidades, aprovechar los pequeños resquicios , los nichos, que deja el sistema…..
Gracias por leer estos pensamientos, que son obvios, pero no evidentes,
Susana Romano
EL NEOLIBERALISMO
Coplas para el taller: por Susana Romano
Para acatar la propuesta
Y acortar algo la espera
Voy redoblando la apuesta
Si es que no es perecedera
AQUÍ CANTARÉ EN POEMA
LO QUE HACE ESTE SISTEMA
ASÍ SE CONVIERTE EN TEMA
DEL TALLER, Y DE SU EMBLEMA
ES POTENTE IDEOLOGÍA
EL NEOLIBERALISMO
PUES PENETRA NOCHE Y DÍA
EN TODOS Y EN UNO MISMO:
DESARMÓ REDES SOCIALES
IMPULSÓ INDIVIDUALISMOS
DISFRAZÓ DE BIEN LOS MALES
Y ALENTÓ EL CANIBALISMO
NOS CONVIRTIÓ EN CONSUMISTAS
DESEANDO TENERLO TODO:
LA MANO Y TAMBIÉN EL CODO
Y NOS VOLVIÓ PESIMISTAS
NOS TRANSFORMÓ EN TECNOEXPERTOS
A LOS UNIVERSITARIOS
HIZO CIFRA DE LOS MUERTOS
Y DESTRUYÓ LO GREGARIO
INVADIÓ NUESTRAS PROCLAMAS
PARA DERRIBAR VALORES
Y CAMBIARLOS POR FAVORES
DE PODER, MERCADO Y FAMA
VOLVAMOS A LAS CONSIGNAS
¡POR UNA SOCIEDAD DIGNA!:
¡DESTITUIR LA CENSURA!
APROVECHANDO FISURAS
DEL PENSAMIENTO FALSARIO:
¡RECUPERAR CON PREMURA,
IDEALES LIBERTARIOS!,
¡EDUCACIÓN Y CULTURA!
Neoliberalismo
Concepto
Palabra
Experiencia
Experiencia
Palabra
Concepto
Experiencia
Experiencia
Experiencia
Experiencia de fragmentación social
Miedo del otro
Exaltación de la diferencia
Desconfianza del que viste distinto
Del que habla diferente
Del que escucha otra música o lee otros libros
Experiencia de marginación/ exclusión
Guetos de ricos y guetos de pobres
Más fragmentación, más desconfianza
Más soledad.
Experiencia de marginación/ exclusión
Exaltación de la juventud
Terrible ansiedad por que no pase el tiempo
Y el tiempo más que en ninguna otra época
“pasa volando”
Crecimiento de la pobreza, el desempleo
La dependencia, el no desarrollo…
Sin embargo, experiencia de la salud del sistema
Sistema vs. Personas
Sistema vs. Sociedades
¿Quién es el sistema?
Conciencia de esta realidad
Conciencia de mi existencia en esta realidad
Entrampada, capturada
Enojada/ anestesiada
Anestesiada/enojada
Soy el sistema, reproduzco el sistema
Negocio con el Sistema para poder sobrevivir
Pero no quiero ser más el sistema reciclándose
No quiero pasar por más crisis que lo refuercen
Quiero encontrarme con otros -que como yo-
todavía atisben otro mundo posible.
Silvia Loyola
La “libertad”
Para que cualquier forma de pensamiento se convierta en dominante tiene que presentarse un aparato conceptual que sea sugerente para nuestras intuiciones, nuestros instintos, nuestros valores y nuestros deseos. Si esto se logra, ese aparato conceptual se injerta en de tal modo en el sentido común que pasa a ser asumido como algo dado y no cuestionable. Los fundadores del pensamiento neoliberal tomaron el ideal politico de la dignidad y la libertad individual como pilar fundamental. Esos valores son amenazados por el fascismo, las dictaduras y el comunismo asi como toda forma de intervención estatal.
Mi propuesta es trabajar con "la libertad" que es un valor que todos defendemos, muy fuertemente desde la cultura, y que es justamente el pilar del capitalismo en su versión mas nefasta que es el neoliberalismo.
Silvia MorónSíntesis Taller “¿Cuánto y cómo estamos atravesados de neo-liberalismo?
Realizamos el día 16 de diciembre el taller propuesto y organizado por la comisión de cultura y educación de Carta Abierta Córdoba.
El desarrollo consistió en un “recorrido” de los participantes por los textos que previamente habían sido enviados como aportes (fueron reproducidos en paneles), como una manera de “introducirnos” en esas lecturas y vivencias y encontrar (o no) puntos de identificación.
Luego se formaron 3 grupos de debate e intercambio de ideas y experiencias, con el objetivo de que cada uno elaborara una pequeña síntesis sobre cuál o cuáles se consideraban los ejes en los que descansaba el neo-liberalismo.
El trabajo de los grupos se prolongó durante alrededor de una hora y media, al final del cual cada grupo expuso lo elaborado a modo de conclusión, quedando en claro –también- que dichas “conclusiones” eran más que nada aproximaciones a un conjunto de ideas que merecían profundizarse y desarrollarse.
De las exposiciones de cada grupo, surgió por un lado la complejidad del tema y por otro la dificultad (en algunos casos) de enfocar “estrictamente” la temática propuesta, ya que en general al hacer análisis “políticos” no tenemos costumbre de involucrarnos “corporalmente”, personalmente.
Algunas de las conclusiones o síntesis elaborada por cada grupo fueron coincidentes, y algunas se destacaron por ampliar el espectro de inquietudes.
En las coincidencias podemos citar la necesidad de profundizar el rol del estado en cuanto regulador de relaciones sociales, en áreas como educación, salud, previsión social, energía, etc.. Cuestionar la propiedad privada y propender a la propiedad comunitaria, otorgar al estado el poder de policía sobre el uso del suelo, surgieron también como necesidad no sólo en el camino de recostrucción económica del país sino fundamentalmente como propuesta de ruptura de un imaginario liberal que exacerba la “libertad individual” por sobre la libertad o el bienestar colectivo.
Este punto de la libertad individual fue identificado como uno de los paradigmas sobre los que está construído el ideario capitalista y disparó interrogantes acerca de nuestra disposición – en tanto pertenecientes a una clase social con algunos “privilegios” o “libertades” – a perder algunas de nuestras libertades en función de que otros puedan acceder a un mejor nivel de vida.
Otras propuestas posibles fueron tratar de detectar posibles lugares o “experimentos” en los cuales el sistema capitalista y su expresión neo-liberal estén desarrollando ensayos de subsistencia. Se tomó como supuesto que la debacle en EEUU y posterior salvataje del sistema financiero pueden haber estado previstos y lo que se hizo fue hechar mano a una solución ensayada de antemano. Del mismo modo, desarrollar acciones de estudio, contactos con redes sociales, etc., donde se podrían estar ejecutando proyectos sociales alternativos que puedan servir como laboratorios de políticas alternativas.
Finalmente, en un rico intercambio colectivo (a modo de plenario) basado en dos interrogantes centrales (¿Es posible una construcción alternativa al sistema?, ¿Cómo se construye esa alternativa siendo parte del sistema?), hubo ideas tales como pensar en el arte y en el hecho creativo-artístico como herramienta personal de trascender las fronteras simbólicas trazadas por el sistema, además de profundizar en cuales aspectos de nuestra noción de “libertad” forman parte de un universo fantástico sin asideros en la realidad cotidiana.
Por último, hay que rescatar algunos hechos puntuales en el marco de la convocatoria. La presencia de seis personas que nunca participaron de las asambleas de Carta Abierta y que sintieron que el taller era una instancia de participación (incluso con alguna autocrítica acerca de la no participación en instancias colectivas). Algunas de los importantes aportes de estos compañeros fueron: la necesidad de que los textos producidos por carta abierta tengan una “traducción” hacia sectores populares para darles más masividad, la posibilidad de pensar otras actividades (como el propio taller) abiertas a otros sectores o públicos sobre problemas concretos, y hasta el reconocimiento de que el surgimiento de Carta Abierta Córdoba llenó en su momento un vacío que permitió descomprimir la angustia del omnipresente discurso de los medios durante el conflicto del campo. En este sentido, Carlos expresó que su presencia en el taller era casi una “devolución” por lo que sintió que debía a carta abierta en ese sentido.
Una actividad rica en sus contenidos y producción, que abre las puertas a pensar en nuevas propuestas de este tipo, y a la cual hubiera sido deseable que concurrieran más miembros del activo de carta abierta, ya que aparte de las personas mencionadas que no “forman parte” del espacio, sólo asistieron Silvia Morón y Karina Fleytas.
Guido Guidi
Efectos psicosociales de la represión política, (1994), Córdoba, Goethe Institut, 82.
Hoehn, Marek, Neoliberalismo: una nueva cualidad del control social-12/30/05-Ciencia política en la Academia, Santiago, Chile- www.cienciapoliticauahc