sábado, 27 de junio de 2009

Votar por lo alcanzado y abrir un cauce para liberar la patria

Por Aurelio Argañaraz*

En la asamblea anterior, con nuestra Carta III, decíamos que las circunstancias nacionales nos ponían ante una hora de definiciones y compromiso. Para reafirmar esto, para entender lo que se juega en estas elecciones, cabe dar la palabra a los opositores del gobierno.

La doctora Carrió quiere volver al Fondo Monetario, a los monitoreos y los ajustes, para obtener un préstamo que le permita eliminar las retenciones a las exportaciones. O sea: para no tocar la renta extraordinaria del grupo sojero, está dispuesta ha hipotecar al país y perder la soberanía. Lo dice abiertamente, sin pudor. Dice también, en otra muestra de desprecio a la capacidad de juicio de todo nuestro pueblo, que tenemos hoy un estado “fascista”. Y en el colmo de la desfachatez, afirma que Pratt Gay, su candidato a diputado, un representante de la Banca Morgan, tiene, como ella, mucho amor por los niños. Consecuentemente, dice, si Pratt Gay llega con su auxilio a Ministro de Economía, privilegiará a la infancia. Creo yo que coincidiremos todos, aquí, en que este sujeto es más bien una especie de padre Grassi de los fondos buitres y la usura internacional.

Estamos en peligro: esta gente quiere gobernarnos. Todos son amnésicos o actúan como si lo fueran. Aguad olvida sus fotos con Menéndez. Mestre (h) añora la “calidad institucional” y llora si alguien critica a papá. También desvergonzado, nada recuerda de las coimas del Senado en el gobierno de De la Rúa, siendo Ramón padre Ministro del Interior. Y tampoco existieron las órdenes de Mestre de disparar contra las manifestaciones de diciembre de 2001. Es una lastima los argentinos asesinados en aquellos días no apreciaran la “calidad institucional” en cuya defensa el padre de Ramoncito los hizo matar.

¡¡Y estos personajes hablan del “autoritarismo” del gobierno actual!!

Córdoba, muy particularmente, exhibe una oposición llena de mediocridad, odio clasista no disimulado, falsedad y demagogia de la peor calaña. Juez se abraza con Lilita Carrió, Pino Solanas o Binner, como si todos los tranvías lo dejaran bien. Presume de honrado y busca el poder sin ningún principio, ocultando su condición de lobista de Roggio y su debilidad por Bugliotti y todos los poderosos, entre los cuales están los empresarios del campo. No en vano ha sido menemista y colaborador de Schiaretti en la turbia intervención a Santiago del Estero, de cuyas corruptelas jamás hace mención.

Son todos agentes de lo que se llamó alguna vez el “verdadero poder detrás del trono”. Son los apóstoles de una restauración neoliberal, como ha confesado Macri, tal vez sin quererlo, cuando habló de reprivatizar Aerolíneas Argentinas y devolver los aportes a las AFJP. Es un plan siniestro, sólo equiparable al del golpe del 55 o a lo que fueron en el 76 Martínez de Hoz y más tarde Cavallo en la década del 90. Sólo que esta vez tiene a su favor a ciertos “peronistas” neoliberales, que nos recuerdan más a Menem y a Barrionuevo que al General Perón y al 17 de Octubre.

Como ocurre siempre en la historia argentina, no falta hoy una seudoizquierda carente de realismo, que colabora con la derecha golpista y reaccionaria criticando las incoherencias reales o supuestas de una gestión favorable al interés nacional. Esa seudoizquierda parece inmunizada contra la experiencia histórica, ya que actuó así contra Irigoyen en 1930 y en el año 55 contra el General Perón. No obstante, como confiamos en la presencia de personas sinceras que a veces se confunden ante “la trampa seudoizquierdista”, vamos a recordar un episodio histórico.

En el mes de mayo de 1955, ante la firma del convenio entre el gobierno de Perón y la Estándar Oil de California, los antecesores históricos de Lilita Carrió, Macri, Juez, Mestre, Aguad y Mondino, que habían vendido anteriormente al país entero y no dudarían en volver a entregarlo al capital internacional, esa gente, los eternos traidores a la patria y al pueblo, descubrieron que Perón iba a dejar que los yanquis pusieran su bandera en suelo patagónico y hasta llegaron a sostener que su conflicto con la iglesia era sencillamente una cortina de humo, para distraer a los argentinos mientras se rifaba el petróleo.

Todos sabemos para qué fines hacían campaña esos cipayos de triste memoria. Después nos impusieron el retorno al coloniaje, según palabras de Arturo Jauretche.

En dicha situación, tan parecida a la que hoy vivimos, alguna gente bien intencionada, pero sensible frente a la presión del terrorismo ideológico de la ofensiva oligárquica, hablaba de retirar su apoyo a Perón. Advirtiéndolo, Scalabrini Ortiz, ese gran patriota de cuya muerte se cumplieron hace muy poco 50 años, que no aprobaba el convenio petrolero, señaló con claridad que las alternativas reales no permitían optar entre el General Perón y el Arcángel Gabriel, sino entre aquél y el enemigo imperialista, que procuraba derribarlo, no por sus errores, sino por sus méritos.

Esas nociones, válidas entonces, se ajustan plenamente a la coyuntura actual, para disipar la duda de cualquier persona dispuesta a reflexionar con independencia crítica.

Ningún patriota, ninguna compañera o compañero del pueblo nos reprochará jamás que hoy optemos por respaldar decididamente a una gestión que, pese a sus debilidades y a muchas contradicciones, ha torcido el rumbo impuesto al país en marzo del 76 y ha llevado a cabo, en un contexto de debilidad del Estado y del movimiento popular, algunas realizaciones que son significativas para retomar el dominio de nuestro destino.

Comprender esto y compartir una práctica que luche por la profundización del giro nacional y popular abierto en el 2003, hasta lograr su afianzamiento como un proceso de liberación nacional estrechamente asociado con la Patria Latinoamericana, es la razón de existencia de Carta Abierta.

Es necesario frenar una embestida de derecha cuyo fondo social muestran fielmente varias declaraciones de los prohombres del “campo”, cuya sinceridad bestial se disfraza en boca del político profesional, que cuida las formas para consumar la estafa (“si decía la verdad, no me votaban”, explica Menem). Cuando De Angelis, que quiere “arrear a los peones al cuarto oscuro”, para que “voten bien”, o el diputado agrario por Entre Ríos, Jorge Chemes, adoctrina a los suyos diciéndoles que en la guerra “hay que ir matando a los de la primera fila, para barrer a la mayoría, a la mugre y después empezar a remar”, cobramos conciencia respecto al significado de que en pleno furor del loct out patronal agropecuario se elogiara a Videla y aparecieran gestos de aprobación hacia el Proceso.

Ese es el espíritu de la oposición, sin la mala cosmética. Odio de clase, deseo de aplastar toda osadía que cuestione a las sanguijuelas que succionan la sangre de nuestra sociedad, la intolerancia y criminalidad que hemos visto en Santa Cruz de la Sierra y en el norte del Perú, contra los pueblos y campesinos. Versiones locales de las mismas fuerzas que en todo el mundo hundieron en la crisis, el hambre, la guerra y la desesperanza a los asalariados y marginales de la Aldea Global, primero en el submundo colonial y periférico y finalmente en los propios países centrales, en la propia población de las áreas privilegiadas.

Ante ese cuadro, compañeras y compañeros, reitero: ninguna compañera o compañero del pueblo nos reprochará nunca que hoy optemos entre respaldar decididamente a un gobierno débil y a veces irresuelto, que representa sin embargo un claro viraje patriótico y popular, que hizo una bandera de los derechos humanos y la hermandad latinoamericana y ha recorrido un camino donde se combinan logros reales y efectivos con valores y símbolos de la memoria de los argentinos, como es el caso de la Fábrica Militar de Aviones y de las líneas ferroviarias que han vuelto a marchar. Es nuestro deber, sin duda alguna. Asumiéndolo, podremos al mismo tiempo cumplir en nuestra época la tarea que FORJA realizó en su momento, aportar fundamentos que ayuden a esclarecer los problemas básicos de nuestro país y un firme compromiso con la nación profunda, procurando apurar el momento de la constitución de un movimiento popular amplio, nacional, democrático y revolucionario, poderoso por su disposición a servir de vehículo al protagonismo del pueblo y por tanto capaz de liberar a la Argentina.

¡Viva la Patria!

Córdoba, 22 de Junio de 2009

Aurelio Argañaraz

(*) Versión escrita de la ponencia presentada en la Asamblea de Carta Abierta Córdoba del 22 de junio.

martes, 16 de junio de 2009

"Si yo hubiera llamado al rey de la efedrina, Clarín me hace 300 tapas



“No se olvicen, el 28 a la noche, cuando ganemos nosotros, pierde Clarín”, disparó Kirchner. Néstor Kirchner se distrajo apenas un rato de su derrotero por la provincia de Buenos Aires y se metió ayer en el corazón de la ciudad de Buenos Aires con un vibrante acto en el Paseo La Plaza, en la zona de los teatros de la avenida Corrientes. Carlos Heller, el candidato K en la Capital, mantiene una áspera disputa por lograr el tercer lugar en su distrito, y goza de un extraordinario apoyo del ex presidente. Tal vez por eso logró el apoyo extradistrital de parte del jefe del PJ, un gesto especial que el Lupo no tendrá con los otros dos distritos en “problemas” para el kirchnerismo, Santa Fe y Córdoba.

Con la sala repleta —y más de 400 personas afuera por falta de lugar— Kirchner, acompañado por Daniel Filmus, entre otros, sorprendió leyendo un documento de unas dos carillas “que íbamos publicar como solicitada, pero luego desistimos porque nos iban a mandar a la página 120”, explicó un auténtico Néstor, jocoso. El texto comenzó por la definición de “periodismo”, según lo establece la enciclopedia Wikipedia.

Fue una introducción para luego denostar lo que calificó como “una operación política del multimedio Clarín”, que publicó el domingo último una versión según la cual la presidenta Cristina Fernández adelantaría las elecciones presidenciales a 2010, en caso de perder las elecciones bonaerenses el 28 de junio.

Kirchner no cayó en la tentación de copiarse de su propio personaje, y evitó el ya famoso “¿qué te pasa Clarín?”, pero dijo: “Tienen pánico a perder la hegemonía, tienen pánico a la nueva ley de radiodifusión. Nosotros no buscamos perjudicar a nadie, queremos que se escuchen todas las voces, Clarín está paranoico”, disparó ovacionado por un público que cerraría el acto cantando la marcha peronista.
“Si mi nombre hubiera estado en el listado de las llamadas del rey de la efedrina (por las llamadas que se realizaron de un teléfono de Francisco de Narváez a Mario Segovia) me hubieran hecho unas 300 tapas en contra. En cambio, con este muchacho —por De Narváez— está todo bien”. Luego recordó, “soportamos unas 17 tapas en contra por un paro docente en la provincia de Santa Cruz”. Para Kirchner, cuando alguien de su espacio es requerido por la justicia, para Clarín “es investigado”, en cambio cuando el requerimiento cae sobre un opositor “es perseguido”.

De igual modo, “cuando alguien de otro espacio político se acerca a nosotros lo tildan de traidor —por Borocotó—, en cambio, cuando sucede al revés, y alguien que está con nosotros se vuelve opositor —por Julio Cobos— se convierte en héroe nacional”, fustigó Kirchner prolijamente vestido de traje y corbata. “Vine así porque Cristina me dijo «andá con traje»”, confesó e hizo disfrutar a la platea.

Luego de una larga y detallada caracterización de la oposición política y su entrelazamiento con los medios de comunicación, Kirchner sintetizó: “No se olviden, el 28 a la noche, cuando ganemos nosotros, pierde Clarín”.

El ingreso de Kirchner a la Capital Federal fue presentado por Ricardo Forster, referente del espacio Carta Abierta. “Estamos embarcados en la gran aventura de cruzar a Scalabrini Ortiz con Borges, a Marechal con Atilio López, Haroldo Conti con Rodolfo Walsh”, dijo el filósofo, primer orador de la tarde.

Antes del candidato Heller y del propio Kirchner, Susana la Tana Rinaldi sorprendió con un discurso corto y vehemente. La cantante, desplazada del Partido Socialista por adherir al proyecto kirchnerista, dijo: “Tengamos agallas bendita izquierda porteña ¡Cuánto fracaso le vamos a seguir soportando de la ésta derecha de mierda!”, fustigó.

Preocupación por la Campaña del Frente para la Victoria en la provincia de Córdoba

La provincia de Córdoba fue un escenario hostil al kirchnerismo desde el comienzo de este proceso político, por condiciones políticas, sociales y económicas que desde hace tiempo obstaculizan la construcción de una fuerza nacional y popular en este distrito. El esquema hiperconcentrado de medios de comunicación privados local (La Voz del Interior del Grupo Clarín y Cadena 3 hegemonizan el 90 % del mercado gráfico y radial respectivamente) la consolidación de un poder económico, político y territorial con base en la producción sojera (con asiento en el centro y sur de la provincia fundamentalmente), la imposibilidad de construir una estructura política propia y el desarrollo provincial del conflicto con el poder económico agrario dejaron al Kirchnerismo en una mala posición de cara a las elecciones legislativas.
Sin embargo, diferentes sondeos proyectan un piso de intención de voto favorable al gobierno nacional que va del 10 al 20%.
En ese esquema, existe un consenso generalizado en las fuerzas del FPV de que es posible sostener ese piso y garantizar el acceso del primer candidato a diputado. Para esto es necesario consolidar el voto propio asentado sobre un sector del peronismo, la centro-izquierda nacional y popular y los independientes decididos a favor del gobierno nacional luego del conflicto agrario.
La sumatoria del llamado “voto oculto” de actores beneficiados por la política provisional, salarial y de distribución del ingreso puede aportar otra masa de sufragios y una estrategia hacia los indecisos, que en verdad se estiman pocos en número, puede sumar algunos puntos en la proyección final. Esto permitiría garantizar el piso propio e ir por un poco más. Por eso para nosotros es necesario desarrollar una campaña alineada discursivamente con el planteo de
Néstor Kirchner y la Cra. Presidenta de clara defensa del modelo nacional y popular, en contraposición a la restauración conservadora, la necesidad de plesbicitar la gestión y acumular a favor las obras concretas emblemáticas para Córdoba que ha realizado el gobierno nacional desde el 2003. También es imperioso informar a la opinión publica por todos los medios, acerca del destino y el total de la inversión publica realizada en la provincia para romper el cerco informativo que niega absolutamente esa inversión o vende como acciones del gobierno provincial lo que la nación financia en Córdoba. Esto, sumado a una fuerte reivindicación de la política de Derechos Humanos legitimad
a masivamente en la provincia, la reestatización de empresas, las fuentes de trabajo generadas, la reestatizacion de las AFJP, las políticas de desarrollo social y apoyo a la economía cooperativa, cultura, educación media y superior, integración latinoamericana y salud pueden reforzar una campaña de peso, con capacidad de, al menos, afirmar el consenso que este modelo tiene en un sector del electorado.
Pero nada de esto está sucediendo y la campaña ha tomado un curso que nos preocupa profundamente
y nos genera algunos interrogantes: ¿los candidatos del FPV han ocultado deliberadamente su alineamiento con Kirchner y con el Gobierno Nacional? Se está defendiendo claramente el Proyecto Nacional frente a la opinión publica?. ¿Se realzan los logros de la gestión nacional en la provincia de Córdoba? ¿Se está reivindicando lo suficiente el avance la pol
ítica de DDHH que logramos por decisión de Kirchner y la Presidenta Cristina Fernández?, ¿Se rescatan los avances en otros frentes?. ¿La estrategia de campaña se enfoca a disputar la interna del PJ y reniega del kirchnerismo para sumar a otros sectores que ya están consolidados en el voto opositor?, ¿no se promueve la precandidatura provincial de algunas figuras en detrimento de la defensa del modelo?. ¿Con esta campaña no estamos poniendo en contradicción al propio activo militante
?. ¿El voto kirchnerista se siente contenido con los candidatos?. ¿El voto oculto que elige con el bolsillo está identificando realmente quienes son los candidatos oficialistas?, ¿El progresismo se siente identificado con una campaña orientada a la pelea por la conducción del PJ?.
La estrategia electoral fue eficaz en sumar estructuras como el PJ Capital, los gremios, los intendentes y una parte del
esquema que conduce la municipalidad de Córdoba, pero nos preguntamos: ¿Esta acumulación se está traduciendo en un fenómeno de consolidación de la base necesaria para llevar al menos un diputado al Congreso? Reiteramos nuestra preocupación por el desarrollo de la campaña y esperamos que en lo que resta de tiempo puedan realizarse los cambios necesarios para garantizar los objetivos que permitan estabilizar política y legislativamente el Proyecto Nacional y popular.
COMPAÑEROS DEL "ENCUENTRO CORDOBA EN EL PROYECTO NACIONAL Y POPULAR"